Si al realizar una experiencia al azar hay más posibilidades de que salga un resultado, éste será más probable, mientras que el resultado con menos posibilidades será el menos probable.
Si realizamos una experiencia al azar, sin saber que resultado vamos a obtener, ese resultado puede ser seguro (si siempre se va a cumplir), posible (si puede que se dé el resultado que esperamos o puede que no) e imposible (si nunca se va a dar el resultado esperado).